Plano del swing
¿En qué plano haces el swing y lo mantienes desde el backswing hasta el impacto? El plano es uno de esos valores que hoy exigen un sistema de cámaras montado en la sala.
Hoy DeepGolf mide el ritmo: backswing, downswing y la relación entre ambos. Ese es el comienzo. Los mismos sensores dan para más, y no solo en golf.
En la app
La app mide el ritmo de un swing: cuánto dura el backswing, cuánto el downswing y cómo se relacionan. Medido a 100 Hz en la muñeca y calculado en el dispositivo. Eso está comprobado, y sobre eso se construye todo lo demás.
Las mismas señales con las que hoy calculamos el ritmo llevan también la geometría del movimiento: por dónde pasan las manos, en qué plano gira el palo, con cuánta regularidad se mantiene a lo largo de diez bolas. En eso trabajamos. Lo que llegue a la app llegará cuando esté comprobado.
¿En qué plano haces el swing y lo mantienes desde el backswing hasta el impacto? El plano es uno de esos valores que hoy exigen un sistema de cámaras montado en la sala.
¿Hasta dónde llega el swing hacia atrás, y es siempre la misma distancia? El camino de vuelta decide en parte cuánto tiempo queda para el de ida.
¿A qué velocidad van las manos, y cuándo se acelera? El mismo tiempo total puede venir de un tirón uniforme o de un acelerón tardío.
¿Qué ocurre en el instante en que el swing cambia de sentido? Dura fracciones de segundo y es demasiado breve para notarlo.
¿En qué dirección arranca el movimiento justo después del giro? Si ahí las manos se adelantan demasiado, el resto del swing ya está marcado.
No un buen swing, sino diez parecidos. ¿Qué dispersión es normal y cuándo pasa a ser señal de otra cosa?
Un valor medido te dice lo que pasó. No te dice qué practicar mañana. Por eso nuestro trabajo no termina en la medición: de los valores de muchos golpes debe salir un plan que encaje con tu swing.
Objetivo
Al final no debe quedar un informe de mediciones, sino una frase: esto es lo que toca practicar ahora.
El plan nace de tus golpes, no de una doctrina general. Dos jugadores con el mismo número pueden necesitar ejercicios distintos, porque en cada uno ese número viene de un movimiento distinto.
El plano del swing y el recorrido de las manos ya se miden hoy: en laboratorio, con sistemas de cámaras, con un entrenador al lado. Ese es justamente el problema. Quien quiera ver esos valores necesita una cita, unas instalaciones y, casi siempre, alguien que interprete los números.
Queremos sacarlos de los sensores que ya llevas en la muñeca.
No con más precisión que el laboratorio, sino disponibles: después de cada swing, en cualquier campo.
Para la mayoría de los jugadores, esa es la diferencia entre una vez al año y cada vuelta.
Investigación
Un modelo que deduce el desarrollo de un movimiento a partir de las señales de los sensores de la muñeca no está atado al golf. El golf es nuestro primer caso: un movimiento que se repite, que la gente quiere mejorar y para el que existe una medida clara.
El mismo enfoque sirve en otros deportes y en el análisis del movimiento en medicina, que hoy también necesita un laboratorio especializado. Eso es investigación, no un producto. Si llega a algo, habrá que valorarlo de otra manera que una app de golf.
Si trabajas con datos de movimiento, en el deporte o en la investigación, escríbenos. Preferimos hablar con quien mide que sobre quien mide.